435 Aniversario de la fundación de León

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Hoy 20 de enero León celebra el 435 aniversario de su fundación, tiempo durante el cual nuestra ciudad ha vivido toda clase de sucesos, algunos de ellos incluso de trascendencia para la historia del País.

A raíz de su fundación, la entonces Villa de León vino a favorecer el comercio y la minería de Guanajuato y Zacatecas con los Estados de Jalisco y Nayarit, que hasta antes no tenían mas remedio que utilizar rutas largas e inseguras.

En su aniversario, los leoneses no sólo tenemos la oportunidad de celebrar o faltar a clases, sino también de valorar e interesarnos en la historia de la ciudad, que ha sido más importante de lo que imaginamos.

Sólo por mencionar un par de ejemplos, no son muchos los leoneses que saben la importancia de este territorio durante la Guerra de Independencia, en donde insurgentes como Pedro Moreno o Xavier Mina vivieron importantes momentos de su lucha. De igual forma, pocos saben que durante la Revolución Mexicana, mientras Francisco Villa ocupaba la ciudad, León fue nombrada capital del Estado de Guanajuato, utilizando La Casa de las Monas como Palacio de Gobierno.

Para conocer otros detalles, me parece una buena oportunidad para volver a citar algunos párrafos escritos por el Lic. Arturo Navarro, director del Archivo Histórico Municipal, en el libro ‘Así era León’, publicado en julio de 1998 y en donde no sólo aporta interesantes datos sobre la fundación de León, sino que también menciona algunos de los hechos que nos definieron como leoneses.

León fue villa desde su fundación, realizada el 20 de enero de 1576, hasta que el Congreso del Estado de Guanajuato, el 2 de junio de 1830, le dio el título de Ciudad dedicándola a la memoria de los hermanos Aldama; esto último, seguramente por el sentido celo de los leoneses hacia estos héroes patrios, pero además, porque siempre se creyó, equivocadamente, que los Aldama fueron originarios de este lugar, con desconocimiento de sus nacimientos auténticos ocurridos en San Miguel el Grande.

El nuevo y merecido título pronto adquirió lustre, porque los leoneses se esforzaron más, para lograr acciones que mejoraran su desarrollo económico, educativo y cultural.

Desde entonces fue notorio el auge alcanzado por la industria textil y por la talabartería, fortalecido por las ya tradicionales ocupaciones zapatera y curtidora.

La prosperidad alcanzada durante esos años, dio a León la categoría de segunda ciudad de la República, dado su alto índice demográfico. Sin embargo, no faltaron desgracias y catástrofes que atentaran contra la vida, seguridad, bienestar y patrimonio de los leoneses, como lo fueron dos terribles inundaciones.

La acontecida en 1865 destruyó alrededor de 800 casas y afectó a numerosos habitantes de aquella población de poco más de 100,000 habitantes. Peor aún en resultados, la inundación del 18 de junio de 1888, que arrasó 117 manzanas con 2,232 casas y en la que hubo numerosas víctimas sepultadas en los escombros. Consecuencia de lo anterior: más de 5,000 familias en la miseria, emigración de miles de habitantes y la destrucción de una ciudad, que volvió a levantarse gracias al vigoroso espíritu de trabajo que desde siempre ha caracterizado a los leoneses.

Los hechos lamentables del 2 de enero de 1946, que un escritor denominó La Batalla de León por el Municipio Libre, también debieron de impactar fuertemente tanto a los niños como a jóvenes de ese entonces. La masacre acontecida en la Plaza de la Constitución, con numerosas víctimas y la lucha de un pueblo contra una elección que consideró ilegítima, martilla el inconsciente de los futuros ciudadanos en el ejercicio de sus derechos cívicos.

En las tres últimas décadas, nuestra ciudad ha experimentado increíbles transformaciones económicas, políticas y sociales.

La ciudad luce amplias avenidas y bulevares por todos sus rumbos. Tenemos ahora una ciudad más moderna y progresista de la que podamos sentirnos orgullosos los leoneses.

También existen problemas, muchos de ellos graves: agua, desempleo, crisis económica, irregularidad de fraccionamientos, etc.; dificultades que seguramente superaremos con el espíritu de combate que caracteriza a los leoneses, por la identidad ciudadana que cada vez más se vigoriza en cada uno de sus aproximados 1,300,000 habitantes, los que con orgullo enarbolamos nuestro lema “El Trabajo todo lo vence“.

La foto que acompaña este texto es del Arco de la Calzada desde la calle Madero y fue tomada en la década de 1920.

5 COMENTARIOS

  1. Felicidades por el blog, cada día está mejor. Con datos sobre la historia y los acontencimientos importantes de la ciudad. Excelente trabajo!! 😀

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